Las infecciones hospitalarias pueden reducirse en un 58% con solo 6 objetos de cobre

Las barras de las camas, las sillas de las visitas, los portasueros, los ordenadores del personal sanitario, las mesas sobrecama y los botones de llamada son seis objetos de una habitación de cuidados intensivos que, por su cercanía con un paciente y por la frecuencia con que se tocan, pueden convertirse en focos de contagio de virus y bacterias.

2 de marzo de 2017

Por ello, el uso de superficies de cobre antimicrobiano en estos objetos, con su eficacia demostrada para reducir hasta en un 58% las infecciones hospitalarias en las unidades de cuidados intensivos, se convierte en el principal aliado de unas medidas higiénicas adecuadas (1).

Según explica el Dr. Francisco Guillén, Director del Servicio de Medicina Preventiva de la Clínica Universidad de Navarra, y secretario de la SEMPSPH (Sociedad Española de Medicina Preventiva Salud Publica e Higiene): "El entorno del paciente constituye un reservorio para los microorganismos multirresistentes. Además del lavado de manos, es fundamental tomar medidas preventivas para impedir la supervivencia de los microorganismos, como la utilización de cobre antimicrobiano, que puede reducir la transmisión de infecciones".

En España, ya son varios los centros hospitalarios que han incorporado objetos de cobre antimicrobiano a sus instalaciones, como el Hospital Valle Hebrón en Barcelona, en su unidad de fibrosis quística, o la Clínica Universidad de Navarra, el Hospital de Ceuta y el Hospital La Salud del Grupo Vithas, en sus respectivas unidades de cuidados intensivos.

Un gasto de más de 1.150 millones de euros

En cuanto al coste que suponen las infecciones hospitalarias, el Sistema Nacional de Salud del Reino Unido dedica cada año más de 1.150 millones de euros (2). Este gasto corresponde al aumento de días de hospitalización que supone el contagio de una de estas enfermedades (el promedio de días de estancia en un hospital en Europa es de 7,2 días, que asciende hasta 11,2 días en caso de pacientes que hayan adquirido una infección hospitalaria) y a los medicamentos que son necesarios para tratar la enfermedad (3).

En este sentido, el York Health Economics Consortium (YEHC) de York (Reino Unido) realizó un estudio para ver el impacto económico de una instalación de cobre antimicrobiano en una unidad de cuidados intensivos con 20 camas. El estudio concluyó que dicha instalación se amortiza en menos de dos meses por los beneficios que genera al reducir el contagio de enfermedades causadas por virus y bacterias (4).

El doble de fallecidos que en accidentes de tráfico

La tasa de mortalidad por infecciones hospitalarias en nuestro país se estima que duplica a la que se registra anualmente por accidentes de tráfico. En otros países europeos, como el caso de Portugal, esta situación es aún más grave: en 2013 fallecieron 4.600 personas por infecciones hospitalarias, 7 veces más que en accidentes de tráfico. Mientras que entre 2010 y 2013 en el país vecino los accidentes de tráfico se redujeron en un 33%, los fallecimientos por infecciones contraídas en hospitales aumentaron un 50%.

Eficacia demostrada

A partir de 1983 se comenzaron a publicar estudios científicos sobre la eficacia bactericida de los objetos realizados a partir de cobre antimicrobiano. El último de ellos es el que ha llevado a cabo el Grinnell Regional Medical Center de Iowa (Estados Unidos) y que se ha publicado en el American Journal of Infection Control (5). El estudio concluye que el cobre antimicrobiano debería ser considerado como uno de los elementos fundamentales del control de las infecciones hospitalarias, junto con una correcta higiene y la limpieza de las habitaciones, tanto la diaria como la terminal (es decir, la que se realiza cuando se queda vacía una habitación de hospital antes de que vuelva a ser ocupada por otro paciente).

Además de estos estudios recientes, las propiedades bactericidas del cobre ya se conocían en la antigüedad: el Papiro Smith que data del año 2.400 AC describe cómo los egipcios usaban partículas de cobre para esterilizar las heridas.

Referencias

  1. Salgado CD, Sepkowitz KA, John JF et al. Copper Surfaces Reduce the Rate of Healthcare-Acquired Infections in the Intensive Care Unit. Infection Control and Hospital Epidemiology Vol. 34, No. 5, Special Topic Issue: The Role of the Environment in Infection Prevention (May 2013), pp. 479-486
  2. NAO - The Management and Control of Hospital Acquired Infection in NHS Acute Trusts in England, 2000
  3. OECD - Health at a Glance | Rory Watson (2008)
  4. The Economic Assessment of an Environmental Intervention: Discrete Deployment of Copper for Infection Control in ICUs. M Taylor, S Chaplin, York Health Economics Consortium, York, UK, Antimicrobial Resistance and Infection Control 2013, 2(Suppl1):P368
  5. Copper alloy surfaces sustain terminal cleaning levels in a rural hospital. Shannon M. Hinsa-Leasure, Queenster Nartey, Justin Vaverka, Michael G. Schmidt. American Journal of Infection Control, 28 September 2016

El cobre y las aleaciones de cobre son materiales industriales duraderos, con una amplia paleta de colores y reciclables, y están disponibles en varias formas de producto adecuadas para diferentes fines de fabricación. El cobre y sus aleaciones ofrecen un conjunto de materiales para los diseñadores de productos funcionales, sostenibles y rentables.

El cobre y algunas aleaciones de cobre, que se engloban bajo el término Antimicrobial Copper (cobre antimicrobiano), tienen propiedades antimicrobianas intrínsecas y los productos hechos de estos materiales tienen el beneficio secundario adicional de contribuir al diseño higiénico. Los productos hechos con Antimicrobial Copper son un complemento y no un sustituto de las prácticas habituales para el control de infecciones. Es esencial continuar con las prácticas actuales de higiene, incluyendo aquellas relacionadas con la limpieza y desinfección de superficies ambientales.

Al continuar utilizando este sitio web, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Puedes obtener más información en este enlace.

Aceptar