Escuelas y edificios publicos

Las instalaciones educativas y los edificios públicos proporcionan las condiciones ideales para la propagación de microbios infecciosos. Las superficies de Antimicrobial Copper eliminan continuamente los patógenos peligrosos en estos entornos.

Debido a que estos ambientes son ideales para la propagación de bacterias, se ha producido un constante cruce de bacterias resistentes a antibióticos de los centros asistenciales a los espacios públicos. Un buen ejemplo es el Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA).

Los Centros de EE.UU. para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señala cinco factores que conducen a la propagación del MRSA y otras bacterias infecciosas: las aglomeraciones, el contacto, las superficies contaminadas, la piel dañada (es decir, cortes y rasguños) y la falta de limpieza. Estas condiciones están omnipresentes en las escuelas , dormitorios, oficinas y hogares. Las superficies que se tocan con frecuencia en estos edificios crean caldos de cultivo para las bacterias infecciosas que aumentan el potencial de brotes mortales. Según la Agencia de Protección de la Salud, una de las formas más habituales de propagación de infecciones entre los niños en las escuelas y las guarderías es a través de las manos, tocando superficies como mesas, grifos, inodoros y puertas. Ejemplos de estas infecciones incluyen la gripe y E. Coli O157.

En los EE.UU., un estudio del CDC de 2009 señaló que, desde 1999 hasta 2006, las infecciones por CA-MRSA, en pacientes de ambulatorio se multiplicaron por siete. A diferencia del MRSA adquirido en hospitales, el CA-MRSA puede afectar a niños y adultos sanos que no se encuentran típicamente en situación de riesgo. Las cepas de CA-MRSA a menudo producen una toxina llamada PVL, que parece estar asociada a un mayor riesgo de transmisión, complicaciones y hospitalización.

Los brotes de alto riesgo están aumentando en las escuelas y los edificios públicos a un ritmo alarmante en los EE.UU. y están surgiendo informes sobre CA-MRSA en los países escandinavos y el Reino Unido. Según la Sociedad Británica de Quimioterapia Antimicrobiana, la experiencia de otros países sugiere que estos tiendan a aumentar en el futuro.

El factor ambiental es importante en la proliferación de estos patógenos mortales. Las superficies de contacto de Antimicrobial Copper pueden ayudar a luchar contra el MRSA y otros microbios patógenos en las escuelas y edificios públicos. Estos organismos pueden sobrevivir en materiales como el acero inoxidable durante días, incluso meses, y ni los desinfectantes ni los revestimientos de plata pueden eliminarlos continuamente. Antimicrobial Copper es la única superficie de contacto respaldada por el registro de la EPA de EE.UU.

El cobre y las aleaciones de cobre son materiales industriales duraderos, con una amplia paleta de colores y reciclables, y están disponibles en varias formas de producto adecuadas para diferentes fines de fabricación. El cobre y sus aleaciones ofrecen un conjunto de materiales para los diseñadores de productos funcionales, sostenibles y rentables.

El cobre y algunas aleaciones de cobre, que se engloban bajo el término Antimicrobial Copper (cobre antimicrobiano), tienen propiedades antimicrobianas intrínsecas y los productos hechos de estos materiales tienen el beneficio secundario adicional de contribuir al diseño higiénico. Los productos hechos con Antimicrobial Copper son un complemento y no un sustituto de las prácticas habituales para el control de infecciones. Es esencial continuar con las prácticas actuales de higiene, incluyendo aquellas relacionadas con la limpieza y desinfección de superficies ambientales.

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